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Queridos Reyes Magos…

 

 A través de este breve post, os quiero pedir lo siguiente para el próximo año…

Que la promoción de la salud de los más pequeños (y no tan pequeños), esté por encima de los intereses económicos de otros.

Si os parece difícil hacer mi deseo y el de otras muchas personas realidad, os daré una pista. Podéis empezar por apostar por conseguir una regulación de la publicidad de alimentos dirigida a niños eficaz.

Muchos diréis “Ya existe un código de regulación en España”. Sí, de acuerdo, contamos con el código PAOS  (Código de la autoregulación de la publicidad de alimentos dirigida a menores, prevención de la obesidad y la salud). Pero…¿Sirve para algo?

Basta con contar el número de anuncios dirigidos a niños, en los que se promociona todo tipo de productos malsanos asociados a la felicidad, la diversión, el crecimiento adecuado…para darnos cuenta de que este código mucho no se está cumpliendo ¿no?. Y es que a pesar de que llevamos con él más de 10 años (2005), su eficacia es nula o inexistente. Y entonces…¿por qué seguimos con el mismo? Incógnitas sin resolver…

Si queréis conocer con más detalle qué hay detrás de este código y de otras iniciativas que hay activas para promocionar la salud de los más pequeños y frenar la obesidad, os recomiendo que leáis este artículo de Como Cuando Como, y este otro de Gominolas de Petróleo.

En definitiva, hay muchos anuncios que podríamos poner como ejemplo, pero hoy, quiero dar el protagonismo al siguiente, que es el que despertó mi interés por escribir este post.

Se trata del nuevo anuncio de Tosta Rica de estas navidades. Un anuncio, donde podemos ver cómo se asocia la felicidad del niño no solo a dibujar, si no también al consumo de esas galletas. Si visitáis su página, que prefiero no enlazar para no darle más publicidad, está plagada de mensaje para los más pequeños.

[pexyoutube pex_attr_src=”https://youtu.be/t8QaYe1jvqM”][/pexyoutube]

Sin embargo, en estos anuncios, se les “olvida” contarnos la verdad de estas galletas y todo lo que en realidad nos aportan, que se podría resumir de forma breve en AZUCAR + GRASA DE BAJÍSIMA CALIDAD.

¿estas galletas dan la felicidad?, ¿favorecen el desarrollo de los más pequeños?, ¿promocionan la salud de los menores?

 

Yo también fui niña, y como muchos de vosotros también he caído en la potente influencia de la misma industria alimentaria. ¿Os acordáis de este anuncio? Mis padres me cuenta que mientras comía estas galletas, me miraba al espejo para ver si se movían mis coletas. Hoy es una anécdota, pero si mis padres hubieran sido conscientes de la repercusión de esa conducta, seguro que hoy la cambiarían.

 

 

[pexyoutube pex_attr_src=”https://www.youtube.com/watch?v=YKxfoMJnQvA”][/pexyoutube]

 

De este anuncio han pasado muchísimos años, y sin embargo el panorama sigue siendo el mismo a pesar de toda la información que tenemos a nuestro alcance y a pesar de tener claro que estos mensaje solo promocionan una cosa…LA PÉRDIDA DE SALUD.

Melchor, Gaspar y Baltasar, si queremos…

 

Combatir las tasas de obesidad infantil y adulta.

Prevenir otras muchas enfermedades.

Reducir el coste sanitario derivado del tratamiento de la obesidad.

Y PROMOCIONAR LA SALUD de todos.

¡Tenemos que combatir esta publicidad! 

Yo creo que satisfacer este deseo es más fácil de lo que parece, pero para conseguirlo, primero hay que querer. Y mientras mi motivación siga activa, seguiré poniendo mi granito de arena y luchando por despertar el deseo de quienes tienen el verdadero poder de conseguirlo.

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