Carta de una nutricionista a Campofrío

Hola señores y señoras de Campofrío, mi nombre es María Neira, soy Dietista-Nutricionista y promotora incondicional de la práctica de hábitos de vida saludables, especialmente, de los relativos a la alimentación.

Este año, les he pedido a los Reyes Magos, que os entreguen mi carta. He de confesaros que la he escrito con mucha ilusión y esperanza. Y por ello, deseo que os deis la oportunidad de leerla, ¿me concederéis este regalo?

 

 

Durante estas últimas semanas, como muchos otros teleespectadores, he visto, y no en pocas ocasiones, vuestro anuncio navideño. Un spot que por su fondo emotivo, original y humorístico, es posible que sea uno de los más recordados del 2017.

 

 

Con la petición que os hago a continuación, no pretendo que me AMODIES, pero a diferencia de lo que estaréis deseando, me encantaría que quienes lo hayan visto, si lo recuerdan, lo hagan por su contenido, pero sean capaces de borrar los productos asociados a la marca.

Con estas primeras palabras, espero que ya os hayáis dado cuenta, que mi propósito no es criticar el guión del anuncio, ni sus bromas, ni la actuación de los actores…¡Noooo! Tampoco la temática, ni el bautizo del concepto “Amodio” para retratar las preferencias y aversiones de la población española. ¡Que no!, ¡que no!…ese no es el fin.

Sin embargo, quiero que entendáis, que teniendo en cuenta mi afán por promocionar la alimentación saludable, y conseguir que comer sano sea una conducta cada vez más practicada por nuestra sociedad, no haya podido evitar ver vuestro anuncio desde otra perspectiva.

¿Qué perspectiva? La de evaluar la calidad nutricional de los productos que vendéis, y también, al tratarse de un anuncio, la de analizar el marketing que usáis para promocionarlos.

Curiosamente, vuestros beneficios en los últimos años, no han sido muy buenos, o al menos eso dicen las noticias. En consecuencia, me consta que habéis intentado innovar con líneas y formatos “aparentemente más saludables”, y revertir así esta caída. Teniendo en cuenta esto, y corregidme si me confundo, cuando veo este tipo de anuncios, no puedo evitar pensar, que también tienen una finalidad comercial.

Llegados a este punto, y como no quiero que dejéis de leer mi carta, iré al grano.

Si aún no lo sabíais, quiero que sepáis, que el CIIC (Centro Internacional de Investigación sobre el cáncer), órgano asesor de la OMS especializado en cáncer, clasificó en 2014, el consumo de carne procesada como carcinógena para los humanos.

Un análisis de los datos de 10 estudios estima que cada porción de 50 gramos de carne procesada consumida diariamente aumenta el riesgo de cáncer colorrectal en aproximadamente un 18%. ¡Sí! Si no me creéis, podéis leer el informe completo en la página de la OMS.

En consecuencia, y teniendo en cuenta mi misión profesional, veo más que necesario que la población conozca, que todos los productos que vendéis, son o contienen, este tipo de carne, y que por tanto, su consumo habitual, no puede formar parte de una alimentación saludable.

Y aunque no pretendo ser alarmista, ni decir a nadie que no se le ocurra tomar un trozo de jamón de york o chopped, sí me encantaría que quienes lean esta carta, sepan que ninguno de vuestros productos, deberían de ser consumidos con frecuencia y regularidad.

Y es que, aunque desde mi punto de vista, ningún derivado cárnico debería de formar parte de la alimentación diaria de una persona, los vuestros, los desaconsejo aún más.

Y esta conclusión la hago, después de pasearme por vuestra página web, y comprobar que todos vuestros derivados cárnicos, contienen menos de un 75% de carne. Y solo, en el mejor de los casos, algunos superan el 55 %.


¿Qué significa esto? Significa que además de carne y derivados de la carne, contienen otros ingredientes. Y como ya podréis estar imaginando…esos ingredientes no son verduras, frutas, frutos secos, legumbres…o alimentos sin procesar. ¡Ójala!

Si no que como podéis leer en las imágenes anteriores, se trata en la mayoría de ellos, de ingredientes superfluos, y que aunque autorizados para mejora su sabor y conservación,  empeoran notablemente su calidad nutricional.

Os estoy hablando de los azúcares añadidos (dextrosa, azúcar, almidón, jarabe de glucosa…), el glutamato o potenciador del sabor (E621)*, las grasas refinadas (aceite de girasol), y la sal.

*Es un aditivo seguro y aprobado por la EFSA, pero la mejora de sabor que otorga a los productos procesados, podría asociarse con una mayor ingesta de estos.

Después de este análisis, espero que podáis entender, que como Dietista-Nutricionista, educadora de hábitos alimentarios y defensora de la comida real, no puedo aplaudir el mensaje con el que cerráis vuestro anuncio “Que nada ni nadie nos quite nuestra manera de disfrutar la vida”

Campofrío, creo, que si mínimamente os importara la salud de los ciudadanos, haríais algún esfuerzo por crear productos de mayor calidad, o al menos con mayor porcentaje de carne.

En relación a la publicidad y el marketing de vuestros productos, he de deciros que la ODIO, y no puedo amarla ni con los ojos cerrados.

Sé que lo habéis intentado con aquellas personas, o mejor dicho mujeres, más sensibles con el cuidado de su salud, sacando la línea cuida-t+. Pero basta con leer la composición de los productos que se venden bajo este mensaje para darnos cuenta de cómo son.

Este jamón que promete cuidarte, tiene azúcares añadidos y solo un 75% de carne.

También, lo habéis intentado con aquellas personas que no quieren consumir carne, lanzando vuestra línea vegalia, que de vegetal tiene poco, y de sano mucho menos.

Este producto es clara de huevo con una bajísima proporción de espárragos (8%) y una buena cantidad de azúcares (azúcar, dextrosa, jarabe) y grasa refinada (aceite de girasol).

Y no, que por más que os empeñéis, ni con mensajes del tipo cuida-t+ en grande y rosa, ni sacando una línea para vegetarianos, habéis conseguido que ni yo, ni ningún nutricionista (sin conflicto de interés y sentido común),recomiende el consumo de vuestros productos.

Por todos estos motivos, permitidme que os diga, que yo sí voy a decirle a la población lo que no le recomendaría meter en su cesta de compra, porque me importa su salud, y deseo que mis ojos, vean cada vez a más abuelos, disfrutando de sus nietos, con calidad de vida.

Sí, lo siento, he de deciros que vuestros productos están en esa lista de alimentos que no recomendaría. Por lo que entiendo que ahora me odiaréis un poquito más y es muy probable que estéis haciendo pedacitos esta carta.

 

Para los que sí habéis llegado hasta aquí, deciros que existen muchísimas más opciones diferentes al pavo, el jamón de york o el chopped…lo triste es que esas alternativas, no suelen ser comercializadas por empresas que tengan la capacidad económica de hacer anuncios transcendentales.

Si queréis descubrir estas opciones, os recomiendo que leáis la guía para reducir el consumo de carne roja y procesada que escribí hace un tiempo, y que empecéis el año con un buen hábito: reemplazar los derivados cárnicos por comida real.

Gracias. Muchas gracias por leerme y acompañarme.

¿Me dejas pedirte un favor? Si crees que es importante que mi queja y opinión llegue a más gente, ayúdame a difundirlo. Creo que solamente unidos, podremos influir en los hábitos de consumo de la población, y con estos, conseguir lo que pretendo con esta carta: la reformulación de los productos procesados, para que aunque no desaparezcan (creo que esto es una utopía), la composición nutricional y promoción de estos, sea mucho menos dañina.